Pardaillan.—¿Y es la manceba del bufón? ¡Qué hipócrita!

Gordes.—¡Qué pícaro!

Marot.—La más hermosa para el más feo. Júpiter se complace en cruzar las razas.

(Retírase Blanca por donde ha salido, viéndose ya sólo luz por una ventana.)

Pienne.—Señores, no perdamos tiempo. Hemos resuelto castigar á Triboulet, y aquí estamos todos con nuestro agravio y además con una escala. Escalemos, pues, el muro y robémosle la hembra, para que al levantarse el rey mañana, la encuentre en palacio.

Cossé.—Si el rey pone aquí la mano...

Marot.—El diablo desenredará la trama.

Pienne.—¡Bien dicho! Manos á la obra.

Gordes.—En verdad, es bocado de rey.

(Entra Triboulet.)