Montchenu.—Todos los ujieres de palacio tienen orden de decirle que no han visto aquí esta noche á mujer alguna.

Pardaillan.—Además un criado mío muy hábil en burlerías, ha ido á desorientarle diciendo en casa del bufón que había visto por sus ojos llevar por fuerza una mujer al palacio de Hautefort, á eso de la media noche.

Cossé (riendo).—Pues Hautefort le aleja mucho del Louvre.

Gordes.—Apretémosle la venda que le ciega.

Marot.—Yo le he escrito esta esquela esta mañana. (Saca un papel y lee:) «Acabo de robarte tu beldad, amigo Triboulet, y por darte noticias de ella, te participo que me la llevo fuera de Francia.»

(Ríen todos.)

Gordes (á Marot).—¿Firmado?

Marot.—Juan de Nivelles.

(Nuevas carcajadas.)

Pardaillan.—Va á correr el mundo buscándola.