ESCENA I
TRIBOULET, BLANCA afuera; SALTABADIL, dentro de la casa
(Durante esta escena, Triboulet debe estar inquieto y preocupado, como quien teme ser sorprendido. Saltabadil, sentado junto á la mesa dentro de casa, se ocupa en limpiar su tahalí sin cuidarse de lo demás.)
Triboulet.—¿Y le amas?
Blanca.—Siempre.
Triboulet.—Y eso que dejé correr el tiempo para que te cures de amor tan insensato.
Blanca.—Pero ¿qué queréis que haga si le amo?
Triboulet.—¡Pobre corazón de mujer! Explícame á lo menos las razones de tu amor.
Blanca.—No sé.
Triboulet.—¡Cosa rara!