cerrada al temor,
Satán con sus diablos
también me llamó.
Los diablos me lleven
con vino y amor.
Gilisa (mirando por la ventana lateral á Lupo).—Conde, desde aquí se ve la puerta del burgo y el camino que sube á él.
Platón (examinando el local).—¡Qué desolación y qué vetustez!
Gerardo (á Hatto).—Diríase una habitación de espectros.
Hatto (Indicando la puerta.)—Allí está mi abuelo.
Gerardo.—¿Solo?