Simón Renard.—Jamás me perdonará la princesa Isabel lo que acabo de hacer ahora.

La Reina.—¡Ni tampoco la reina María!... ¡Dejadme ahora, caballero!

(Despide con un ademán á todos los presentes.)

Simón Renard (en voz baja á Maese Eneas).—Cuidaos de la ejecución.

Maese Eneas.—Confiad en mí.

(Simón Renard sale; en el momento en que maese Eneas se dispone á seguirle, la Reina corre hacia él, cógele por un brazo y le conduce vivamente al proscenio.)

ESCENA X

LA REINA, MAESE ENEAS

Gritos fuera.—¡Muera Fabiani!

La Reina.—¿Cuál de las dos cabezas crees tú que vale más en este momento, la de Fabiani ó la tuya?