1.er Enmascarado.—Eso basta; ahora puedo ya volver á Ferrara. No he venido á Venecia sino para asegurarme de su infidelidad, y he visto lo suficiente. No puedo prolongar más mi ausencia. Ese joven es su amante. ¿Cómo se llama, Rustighello?
2.º Enmascarado.—Se llama Genaro; es un capitán aventurero, pero muy intrépido; no tiene padre ni madre ni se conoce su vida. Ahora está al servicio de la República de Venecia.
1.er Enmascarado.—Arréglate para que vaya á Ferrara.
2.º Enmascarado.—Esto se hará de por sí, Excelencia, porque pasado mañana marchará á dicho punto con varios de sus amigos que forman parte de la embajada de los senadores Tiópolo y Grimani.
1.er Enmascarado.—Está bien. Los informes que he recibido eran exactos; y como ya he visto lo suficiente, podemos marchar.
(Salen.)
Lucrecia (uniendo las manos y casi arrodillada ante Genaro).—¡Oh Dios mío, que haya tanta felicidad para él como desgracia para mí!
(Besa la frente de Genaro, que se despierta sobresaltado.)
Genaro (cogiendo por los dos brazos á Lucrecia asustada).—¡Un beso, una mujer! ¡Por vida mía, señora, que si fuérais reina y yo poeta tendríamos aquí verdaderamente la aventura de Alain Chartier, el vate francés!... Pero ignoro quién sois, y yo no soy más que un soldado.
Lucrecia.—¡Dejadme, caballero Genaro!