El progreso comercial e industrial contribuye también a la concentración de la riqueza. Nacen las grandes empresas, mientras el pequeño comercio y la pequeña industria desaparecen. Entonces hacen su aparición las grandes fortunas y los magnates de la industria, en tanto que el pequeño comerciante e industrial, arruinados, pasan a aumentar la clase humilde. En breve, la sociedad habrá cambiado de aspecto y la preponderancia de la clase media, sé vera sustituida por la de una clase muy rica frente a un pueblo famélico. Tal cambio trae consigo la intensificación del odio de clases y seguidamente, la anarquía y la guerra civil. Esta lucha presenta características de un salvajismo terrible. El odio contra el enemigo hace olvidar el amor a la ciudad.
El antiguo patriotismo local desaparece y los partidos rivales incluso pedirán la intervención de un poder extranjero, si con esto pueden destruir al enemigo interior. Semejante anarquía y guerra civil, lleva el control de las ciudades a un poder exterior, a un centro dominador que extiende con rapidez asombrosa su hegemonía sobre un gran numero de ciudades y sobre una gran extensión territorial. Entramos en la época imperial.
Hemos señalado sus características, es decir, perdida de la personalidad de los pueblos que pasan a formar parte del imperio, y adquisición por parte de los sometidos del derecho de ciudadanía. Mas tarde, bajo un nuevo dominio imperial, viene el régimen político y social que tenia en su origen.
En el gráfico se señala claramente las fases de esta evolución social que empieza por una primera, que tiene una duración de cuatro siglos, durante la cual surge el progreso gradual del pueblo bajo el dominio de la aristocracia imperial. Sigue una segunda fase en la cual, el poder pasa a manos de la aristocracia de la riqueza hasta que interviene la clase media.
Esta fase de aristocracia de la riqueza y democracia, tiene una duración de dos siglos y medio, y con ello termina la primera época de gran fraccionamiento que comprende, entonces, una duración total de seis siglos y medio. Viene luego la fase de anarquía, de guerra civil o decadencia de la democracia, y las ciudades, hasta ahora libres, caen bajo la hegemonía de un núcleo imperial. Esta fase federal tiene una duración de dos siglos.
Sigue la fase unitaria o absolutista, con un proceso ascendente de dos siglos, luego del cual empieza la decadencia del régimen. Se produce un proceso de debilitación del poder central y finalmente, llega la desintegración y los pueblos del imperio quedan bajo dominio del nuevo núcleo imperial que someterá a los antiguos ciudadanos al régimen de servidumbre y esclavitud con el que termina el ciclo.
[5. PROSPECTIVA MUNDIAL DEL SIGLO XXI]
I.- a) Desde tiempos remotos se producen corrientes de cultura que se desplazan sobre la superficie de la tierra, originando civilizaciones de diversos grados de adelanto, entre otras, unas tan avanzadas como las actuales y que a su vez, desarrollan grandes núcleos de unificaciones, imperios o grandes naciones.
Además del descubrimiento de las grandes civilizaciones prehistóricas, debe agregarse que la constitución de los cráneos humanos actuales, son análogos a los de hace 400.000 años a.C., y la utilización del fuego, cuya fecha data del 250.000 a.C. En este sentido se debe reflexionar e investigar lo que hizo el hombre en ese espacio de tiempo.
Con los resultados de las excavaciones y trabajos de Schie Man (arqueólogo), Homero y los personajes de la Iliada, dejaron de pertenecer a la mitología y ahora forman parte de la historia griega.