Puede observarse que Grecia inicia el ciclo 100 años más tarde que Jonia, es decir, en 1.000 a.C., así, sucesivamente el proceso se va retrasando para los pueblos itálicos e ibéricos de la Galia.

Se pone de manifiesto no solo la diferencia cronológica, sino que este retraso es perfectamente regular, y viene dado en función de la posición geográfica. Es un hecho muy importante que el proceso creador no manifiesta la misma intensidad en estas diversas regiones, sino que el centro creador aparece en la Jonia para llegar a la máxima intensidad en Grecia.

Después de la ola unificadora iniciada en el mediterráneo oriental con el imperio Persa y terminada con los núcleos de Bizancio y los imperios germánicos, surge con la desintegración de los últimos, una nueva ola de gran fraccionamiento que se extendió por toda Europa, avanzando exactamente por el mismo camino de la ola anterior.

A 17 siglos de distancia del comienzo del primer ciclo histórico, los pueblos europeos se encuentran en la misma organización social del primer ciclo y pasan exactamente por la misma evolución. Así tenemos en este segundo ciclo, en su época de gran fraccionamiento:

Jonia, de 600 d.c. a 1.250 d.c.

Grecia, de 700 d.c a 1.350 d.c.

Italia, de 780 d.c. a 1.430 d.c

Península Ibérica, de 820 d.c a 1.470 d.c

Galia, de 930 d.c. a 1.580 d.c.

Islas Británicas, de 1.000 d.c. a 1.650 d.c.