En ese entonces, mayo de 1963, saliéndose de la vía normal de estos trabajos académicos de la escuela, la tesis fue estudiada por un organismo superior al Instituto, además de ser leída por Monsieur Le Ministre des Armées (Ministro de la Defensa), lo cual constituyo para mi un gran honor.

Despertó tal interés, que el duplicado en francés me fue solicitado y entregado en julio de 1963 a los Estados Unidos de Norteamérica.

Cumplí gratamente solicitudes de interesados de diferentes países de Europa, Asia, África, América del Norte y del Sur, una vez que fue editada esta primera parte en español como suplemento de la revista de las Fuerzas Armadas de Venezuela (agosto de 1964).

La Interpretación Estratégica de la Matemática de la Historia, es la primera síntesis de esta naturaleza que se hace en el mundo de la matemática de la historia (La Ley de la Historia), que fue descubierta por el Dr. Deulofeu, natural de Cataluña, España. Durante cinco años en la Universidad de Montpellier (Francia), en cursos y trabajos de historia , él comenzó estos estudios, por un camino diferente al que han tomado los demás historiadores, los cuales por lo general concluyen que a partir del hombre de las cavernas, la humanidad ha ido siguiendo un camino penosamente ascendente para llegar a través de diversas civilizaciones, a niveles cada vez mas superiores.

Tampoco han otorgado atención al factor tiempo, aceptando que este proceso no obedece leyes fijas y determinadas ni en cuanto a su evolución ni al tiempo en realizarse. Han concluido que la evolución humana no es mensurable ni previsible, que los factores que rigen el proceso pueden variar en un momento dado y cambiar el rumbo de la evolución de los pueblos y que la aparición o no de un hombre excepcional, puede torcer en cualquier momento el curso de la historia.”

“ Con tales concepciones es imposible llegar a una síntesis histórica: el hombre es el único responsable de sus actos; es el quien decide el porvenir y el sentido de la historia. Esta no viene determinada sino sometida a cambios inesperados.”

“ Estas ideas básicas son las que han presidido en general los estudios históricos y han llevado a ciertas conclusiones que hacen de la historia humana un verdadero caos. Se ha creído ver disonancias donde hay armonía perfecta; se ha visto libertad de acción donde todo esta sometido a leyes; se ha visto el caos en donde rige un orden perfecto.”

“Las conclusiones de la Matemática de la Historia son totalmente opuestas a la de los historiadores y filósofos que nos han precedido” expone el Dr. Deulofeu. La humanidad no lleva un camino de progreso constante ascendente, sino que realiza un proceso oscilante; estas oscilaciones llevan a la creación de grandes civilizaciones que se caen para ser sustituidas por otras nuevas y que no se desarrollan arbitrariamente ni tienen una duración variable, sino que aparecen en el momento preciso, y se desenvuelven siguiendo unas mismas fases, empleando para ello el mismo espacio de tiempo; que no hay nada indeterminado en el proceso humano sino que todo obedece a una precisión matemática. Que la humanidad no progresa sino simplemente pasa por etapas de máxima civilización seguida por otras de mínima civilización y así sucesivamente, sin que entre estos picos y estos valles puedan señalarse diferencias notables en cuanto al grado de progreso y cultura”.

Los pensadores habían tomado como punto de partida el carácter mas cambiante de esas civilizaciones, es decir, su alma y su cultura, y la conclusión había sido que en vez de llegar a una síntesis total, lo habían hecho al resultado opuesto, como lo prueba el Dr. Deulofeu, en su obra completa de la matemática de la historia (24 tomos), aun sin publicar, colocando en orden cronológico los hechos históricos de los diferentes pueblos, por lo cual ubica la primera parte de este trabajo fuera de cualquier discusión porque son hechos históricos y la Matemática de la Historia no es una interpretación filosófica o una visión particular de la historia.

En consecuencia, comprendida la ley matemática, marque y refiera usted mismo, señor lector, en las paginas del texto de historia de su biblioteca, con los hechos históricos la curva correspondiente, y obtendrá la curva del imperio, de la libertad individual y la ley matemática-sociológica del o los países que le interese, quedando dicha marca en su libro para verificar así, objetivamente, que la matemática de la historia es la Ley de la Historia y por lo tanto el verdadero concepto de ella.