(Tratando de escaparse de Scarpia, que la tiene sujeta por un brazo.) ¡Ah! ¡Malditos! Basta... Por Dios... basta... (Mirando con espanto a la habitación inmediata.)

Scarpia

(Sujetándola siempre.) ¿Hablaréis? ¿No es cierto?

Floria

Pero antes decidles que cesen... Pronto, decídselo.

Scarpia

Roberti, aflojad un poco el tornillo. (Alto.)

Floria

No... no... más...

Scarpia