(A Schiarrone.) ¿Le encontraste?
Schiarrone
Sí, señor. Muerto.
Scarpia
¡Muerto! (Los polizontes traen el cadáver de Angelotti, y lo depositan en el jardín, cerca de la entrada. La luna ilumina el cuerpo. En este mismo instante Mario abre los ojos y Floria se coloca delante de él para que no pueda ver el cadáver.)
Schiarrone
Sin duda se ha suicidado con un veneno. (A Scarpia.)
Mario
(Incorporándose.) ¿Eh? ¿Muerto? (A Floria, que trata de impedir a todo trance que pueda ver el cadáver.) ¿Quién ha muerto? ¿Quién? ¡Aparta! Déjame ver. ¡Él! ¡Ah! ¡Miserable! ¡Miserable!
Floria