Floria
(Levantando las manos al cielo.) ¡Señor!... ¡Dios justo!... ¡Dios omnipotente!... ¿pero no ves esto? ¿Cómo consientes tanta infamia? ¡Dios mío, socórreme!... Ven en mi ayuda.
Scarpia
(Burlándose.) ¡Si no cuentas con otro auxilio! (Mirando desde el balcón.) Ya está en la horca el cadáver de Angelotti... ¿Le ves? (Floria retrocede horrorizada cubriéndose los ojos con las manos.) Ahora le toca al vivo. (Llamando.) ¡Colometti!
Floria
(Lanzándose desesperada hacia el balcón.) ¡No, no!... ¡Eso no!... ¡salvadle!...
Scarpia
(Abrazándola.) ¿Entonces?
Floria
(Dejándose caer a sus pies.) ¡Piedad!... ¡Tened piedad de mí! ¡Ya os habéis vengado bastante!... Vedme aquí, a vuestros pies, castigada, vencida, suplicante, casi moribunda, implorando vuestro perdón por todo lo que haya podido ofenderos...