Floria
Y tú también. ¡Mario mío! Léelo entero. «La señora Floria, llamada La Tosca, y el caballero que la acompaña.» Bien claro está.
Mario
(Después de leer.) Sí, eso dice. ¿Y la firma de Scarpia? (Confuso y sin comprender.)
Floria
¿Estás convencido? (Abrazándole.)
Mario
(Creyendo adivinar.) ¡Ah! (Se detiene mirando a Colometti.)
Colometti
Sí, el caballero no debe tener ningún género de desconfianza. Conviene apresurarse y no aguardar a que el día aclare por completo. Después tendrán tiempo de hablar y abrazarse.