¿Su nombre? Floria Tosca.
Angelotti
¿La Tosca? ¿La célebre cantante?
Mario
Sí. ¿La conocéis?
Angelotti
Por su fama, solamente.
Mario
¡Su fama de cantante! Es grande, incomparable. ¡Pero la mujer vale más, mucho más que la artista!... ¡Quién creería que la que hoy escucha aclamaciones y recibe tributos del más ardiente entusiasmo fuese hace pocos años una pobre muchacha sin educación, recogida por las monjas de un convento! El organista que la enseñó el solfeo se quedó maravillado al notar sus adelantos y a los diez y seis años iba la gente al templo para extasiarse oyéndola cantar. Cimarrosa, atraído por la celebridad de su nombre, quiso oírla, y después de una lucha empeñada con las religiosas, consiguió llevarla al teatro. A los cuatro años los triunfos de la Tosca ensordecían a Roma, y desde aquel instante fue la artista más celebrada del mundo y en Milán, en Venecia, en Viena, se aclamaba su nombre. En este último punto conocí a la Tosca.
Angelotti