¿Y ella os ama?

Mario

Sí, me ama. Llena mi nombre su corazón y solo me disputan su albedrío dos cosas: los celos y el fervor religioso. Por ella permanezco en Roma, expuesto a grandes peligros, pues mi traje despierta sospechas, mi barba es revolucionaria y de fijo que Scarpia habría dado buena cuenta de mi persona si yo no me hubiese valido de una estratagema.

Angelotti

¿Cuál?

Mario

La de brindarme al Capítulo de esta iglesia para restaurar varios cuadros sin pedir retribución alguna por mi trabajo. Mis pinceles conjuran el peligro que me amenazaba y en Roma estaré, mientras en ella permanezca Floria, y con Floria partiré para Venecia, donde podremos amarnos sin sobresalto.

Angelotti

Y con entera libertad.

Mario