Contemplando el cuadro de Cavaradossi, vi sobre la banqueta este abanico; lo recogí para que nadie se lo llevara, y como supongo que es vuestro, os lo devuelvo.

Floria

(Estallando.) ¡Este abanico no es mío!

Scarpia

(Fingiendo un gran asombro.) ¡No!

Floria

Pero, ¿de quién puede ser? Y tiene una corona de marquesa.

Scarpia

(Mirándolo.) ¡A ver! ¡Pues es verdad!... ¡No había reparado!

Floria