Y á un extranjero en tu lugar convida.

¡Vé, y por ingratos luégo expon tu vida!

LXXXVI.

»Vé, y los Tirrenos debelando fuerte,

La paz á los Latinos asegura!

Estos avisos mándame traerte

Entre el descanso de la noche oscura,

Saturnia poderosa. ¡Sús! despierte

Tu ardor la juventud, y la conjura

Los muros á dejar, de armas provista,