Al fin el mal consejo halló camino;
Tál que, habiendo á los Dioses uno á uno
Y á los vientos alígeros Latino
Conjurado con votos importuno,
«En ondas,» dice, «adversas el Destino
Nos arrastra. Vosotros, homicidas,
La impiedad pagareis con vuestras vidas.
CXXI.
»Á ti está reservado acerbo filo;
Tarde á los Dioses volverás tu ruego,