Nos restituyes la ciudad troyana,

Y á Pérgamo inmortal llevas contigo!

Ya sus muros á tí Laurento allana,

Y á tí sus campos abre el Lacio amigo.

Nada temas de próximos combates;

Que patria al fin tendreis tú y tus Penates.

IX.

»Calmóse de los cielos la tormenta,

Y hechos abonan la palabra mia;

Que aquí una hembra de cerdo corpulenta