Tres dardos de granizo en la obra bella,

Tres de agua etérea, tres de alado viento,

Tres de fuego que fúlgido destella,

Mezclado habian; y en aquel momento

Tonante voz, terrífica centella

Añadian, y sordo aturdimiento

E incendio vengador. En otra parte

Ruedas labran prestísimas á Marte:

LXXXVII.

Ruedas labran al carro en que alborota