Alzad; y atentos escuchadme: quiero

Armas para un varon de grandes bríos.

Manos pujantes y exquisito esmero

Aquí todos poned, y aquí lucíos

De magistral destreza haciendo alarde:

Sús! la obra empiece, y en salir no tarde!»

LXXXIX.

Dice; y al punto la labor partida,

A ella corren con ímpetu ligero:

Bullen torrentes de oro; se liquida