¿Entre heridas buscando honrosa muerte,
Arrojaráse en medio al enemigo?
¿Qué hará? Blande un astil con brazo fuerte,
Y á la Luna tomando por testigo,
Que alto su carro á la sazon regía,
En voz sumisa esta plegaria envía:
LXXXIII.
«¡Honor de los celestes luminares,
Custodia de los bosques, sacra Luna!
Si á Hírtaco, mi padre, en tus altares