Tarcon la playa explora, y do serena

Entrada observa, que ni espuma cana

Quebrantada murmura, ni el arena

Rehierve allí, mas en creciente plana

Se desliza la mar calmosa y llena,

Súbito á ese lugar proas convierte,

Y exhorta á sus guerreros de esta suerte:

LXIII.

«¡Selecta juventud! sobre esa orilla

Lanzad, lanzad con ímpetu de guerra