El robusto espolon á dividilla!

Batid el remo: en enemiga tierra

Abrase surco nuestra misma quilla!

¡Oh! si el suelo una vez mi mano aferra,

Nada me importa que en el punto mismo

Rompido mi bajel vaya al abismo.»

LXIV.

Dijo; y aquellos que con él navegan

Mueven el remo, y con acordes bríos

Por hender los latinos campos bregan