Que hoy á Turno perdonas! ¡No que horrendo
Fin le espera inculpable! ¿Ó á las claras
Yo, de asustada, la verdad no entiendo?
¡Ojalá que me engañe, y dé tu Alteza
Rumbo mejor á lo que á ser empieza!»
CXXXV.
Dijo, y de lo alto se lanzó del cielo
Moviendo tempestoso torbellino,
Cubierta en torno de nimboso velo:
A las haces troyanas y al latino