¿Y qué dirán aquellos que conmigo
Vinieron á la guerra, y á los cuales
(¿Es verdad? ¡oh vergüenza!) al enemigo
Abandoné y á horrores funerales?
Ya, ya los veo que dispersos mueren;
¡Ay! ¡sus lamentos mis oidos hieren!
CXLIV.
»¡Abriese, á devorarme, una honda boca
La tierra! Ó vos, más bien, al ruego mio
Venid, ¡oh vientos! contra dura roca