CLXXX.
»¡Dejaréla!» Y diciendo se levanta
Sobre el enfermo muslo: aunque le impide
Fiero dolor mover la torpe planta,
Animo cobra, y su caballo pide
Que con bien le sacó de guerra tanta:
En él su gloria y su aficion reside,
Noble consolador, fiel compañero.
Al afligido bruto habló el guerrero: