Que Turno á estrago tal, solo y señero

Se expusiese, ¿más justo no sería?

Pues quiere echarnos, y á poder de acero

La guerra terminar, aquí debia

Reñir conmigo; de los dos viviera

A quien Dios ó su brazo se la diera!

XXV.

»Hora los compañeros malhadados

Id á imponer en la funérea pira.»

Dijo. Atónitos callan los legados;