Mi pecho. Para mí ya no hay consuelo
Humano; mas á un hijo en su honda estanza
Nuevas quiero llevar de su venganza!»
XXXVIII.
Despierta con sus rayos celestiales
El nuevo dia, que en oriente raya,
Al usado ejercicio á los mortales.
Ya el padre Enéas, ya en la corva playa
Tarcon ha alzado piras, en las cuales
Vaya el Troyano y el Tirreno vaya