Que el humo examinó, disforme lanza:

De silvestre alcornoque en la corteza

Metió á la niña, al medio la afianza

Del asta, y para el vuelo la adereza:

Blande en mano robusta el arma al viento,

Y esta plegaria eleva al firmamento:

CXV.

«¡Oh de los bosques, tú, frecuentadora,

»Alma vírgen Latonia! esta hija mia

»Consagro á tu servicio desde ahora: