»Ella á dudosas auras hoy se fia

»Perseguida y volando huye y te implora:

»Tuya es, lleva tus armas; tú la guía,

»Sálvala tú!» Y aquí con gran pujanza

Doblando el brazo despidió la lanza.

CXVI.

»Suenan las ondas, y la pobre infante

Pasa sobre la rápida corriente

No en vano asida al asta rechinante.

Metabo, que ya encima el tropel siente,