Sí, que á él, estando aún tierno mancebo,

Comunicó sus dones y alta ciencia

El Dios, llevado de amoroso cebo;

De los agüeros enseñóle el arte,

Y en su cítara y arco dióle parte.

LXXX.

Mas él, que al caro padre desahuciado

Sólo pensaba en prolongar la vida,

De sanitarias plantas el callado

Estudio cultivó por escondida