Senda. En su lanza Enéas apoyado

Está, y á sordas brama, y de crecida

Juventud que le cerca, el vago espanto

Contempla inmóvil y del hijo el llanto.

LXXXI.

Remángase la veste el buen anciano

Al uso de Peon; y con discreta

En balde aplica y diligente mano

Hierbas divinas de virtud secreta;

El encarnado hierro tienta en vano;