Suspensa abre á sus ímpetus, distantes
Arrójanse las lanzas; luégo cierra
Uno y otro adalid, con los sonantes
Escudos de metal. Gime la tierra;
Golpes dan y redoblan las tajantes
Espadas; y de un lado y de otro, á una
Asisten el esfuerzo y la fortuna.
CXLVIII.
Como en el vasto Sila ó gran Taburno,
Marchando á combatir dos toros fieros,