Aquél á éste, éste á aquél hiere á su turno;
Retíranse medrosos los vaqueros;
El rebaño contempla taciturno;
Cuál se alce de los dos con régios fueros
Sobre el hato en los campos y en las sierras,
No saben pensativas las becerras;
CXLIX.
Ellos, en tanto, con vigor tremendo
Cuernos traban y heridas menudean,
Sus cuellos y sus brazos envolviendo