Arrojado del brazo prepotente,
Rodando el risco en la region vacía,
No completó su giro, inobediente
Al recibido impulso que lo guia.
Y cual finge terrores el durmiente
En el regazo de la noche umbría,
Por lánguido sopor ligado, y sueña
Que ansiosa fuga en alargar se empeña,
CLXXXVII.
Y siente en sus conatos que desmaya,