CXIV.

Veste aérea y gentil fisonomía
Poniendo la Deidad, la frente anciana
De Beroe usurpó, que, esposa un dia
Del ismario Doriclo, andaba ufana
Con su nombre, su prole y su hidalguía;
Y, entre ancianas ilustres falsa anciana,
«¿Qué aguardamos, ah míseras!» les dice:
«¡Pobre generacion! ¡suerte infelice!

CXV.

»Fortuna impía del acero griego
Nos reservó para mayores males:
Cumplidos van, desde que á Troya el fuego
Devoró, siete círculos añales:
La tierra hemos corrido, el ponto ciego,
Y medido los cercos siderales;
Y áun vamos por el mar, nao combatida,
A Italia que burlando nos convida.

CXVI.

»Érice fraternal está presente;
Aquí Acéstes bondoso nos ampara;
Y podemos en base permanente
La Patria restaurar. ¡Oh Patria cara!
¡Oh Dioses rescatados vanamente!
¡Qué! ¿y nunca el patrio muro, nunca un ara
Troyana hemos de ver, ni un Janto amigo?
¡Venid! ¡Las naves incendiad conmigo!

CXVII.

»Yo en sueños ví que antorchas esgrimia
La sombra ilustre de Casandra fiera,
Y, «A Troya aquí reedificad!» decia:
«Ésta, ésta es nuestra patria verdadera.»
No consiente demoras, á fe mia,
Tan gran vision, ni la ocasion da espera.
Hé aquí ofrezco á Neptuno cuatro altares:
¡Hachas dános y ardor, Dios de los mares!»

CXVIII.

Dice, y de fuego resplandece armada;
Alza la mano, y de piedad desnudo
Flamígero tizon lanza á la armada;
Pásmanse todas con asombro mudo.
Pirgo, entre ellas en años avanzada,
Que á la prole de Príamo fué escudo,
Nodriza á tantos hijos oficiosa,
«No es de Doriclo,» dice, «no, la esposa;