L.

»Y su hijo Ascanio, que festivo y tierno
Con renombre de Yulo se engalana,
(Ilo nombróse en el solar paterno
Cuando alzaba Ilïon la frente ufana),
Treinta años llenará con su gobierno
Mes á mes; y la sede soberana
Mudando de Lavinio, hará á Alba Longa
Robusta en fuerzas que al asalto oponga.

LI.

»De manos de la hectórea dinastía
No habrá en tres siglos quien el cetro aparte:
Ilia, real sacerdotisa, un dia
Hijos gemelos parirá de Marte:
Con la piel de la loba que los cria
Ya al mayor miro ufano; baluarte
Alzará eterno, y porque al mundo asombre,
Rómulo á su nacion dará su nombre.

LII.

»Y término, ni linde, ni parada
Fijo al poder de Roma: eterno sea!
Juno misma, que alarma exasperada
Cuanto baña la mar y el sol rodea;
Con nuevo acuerdo, á la nacion togada
Que al mundo, acerca el hado, señorea,
Vendrá por fin en proteger conmigo;
Y así se cumplirá cual yo lo digo.

LIII.

»Y siglo traerá el tiempo en que cadenas
Dé la casa de Asáraco á la argiva;
A Ptia vencerá; verá á Micénas,
Si ántes gloriosa, ya á sus piés cautiva.
Tan noble sangre llevará en las venas
Julio—por nombre que de atras deriva;
César—con gloria que hasta el cielo alcanza
Él, cuyo imperio sobre el mar se avanza.

LIV.

»Y tú, segura de contrario insulto,
Cargado con despojos de Orïente
Le cogerás en el Olimpo; y culto
Le dará el hombre en votos afluente.
Y, sosegado el militar tumulto,
La férrea edad se tornará clemente:
Fe anciana reinará y amor divino,
Y en union fraternal Remo y Quirino.