—¿Y los aborígenes? Porque ha de tener algunos niños indígenas...
—Son dóciles, atenciosos e inteligentes. Concurren a las clases con asiduidad y aprenden bien sus lecciones. Hace algún tiempo, me llamaron la atención dos niñitas, hijas de indios. Había notado en ellas cierto retraimiento, cierto dolor oculto, tanto en las horas de clase como en los recreos. Quise escrutar estos pequeños corazoncitos: “¿Por qué estáis tristes?"—“Porque las otras niñas nos dicen que somos negras y no quieren juntarse con nosotras"—me respondieron.—Me pareció la odisea de una raza que no había acabado todavía con su último dolor. Horas más tarde, tocaba en clase el sentimiento de los niños explicando la muerte de un perrito aplastado por la rueda de un carro, frente a la escuela. Los niños habían presenciado la escena. Les hablé de la utilidad de los perros y de la piedad que debemos tener con los animales. Cuando terminé la clase, todos los niños estaban apesadumbrados, pendientes de la dolorosa tragedia. Sólo las niñas indias lloraban...
VOCABULARIO
Choele-Choel. (Voz araucana). Significa ruídos extraños o raros.
Fogón. Hoguera en el campo, en la que los soldados preparan su alimento y con cuyo calor se defienden del frío.
Retenes. Pequeños grupos de tropa que recorren los puestos de centinelas.
Desentumecer. Quitar la torpeza de los miembros entumecidos.
Epilogar. Hacer o realizar el final de una cosa.
Contraviniendo. Oponiéndose, obrando en contra.
Iracundas. Furiosas; impetuosas.