Emprendió la tarea el gaucho. Por muchas mañanas, entre dos luces, se apareció en la casa del pulpero, trayendo una buena cosecha de cuerambre. El pulpero pagaba poco, pero pagaba. Los paisanos eran diestros para cuerear a campo; y el producto de la correría fué copioso en un par de semanas.
Pasó por fin la partida a las estacas. Se tendieron las pieles en una enorme superficie. Y cuando el viento del sur barrió el secadero, se patentizaron las marcas sobre los cueros de vacuno y caballar. ¡Eran del propio herraje del pulpero, era su misma hacienda la que había hecho sacrificar por ambición del lucro inmoral y desmedido!
—¡Ah, canaya!—le dijo al gaucho, cuando se acercó con la última remesa.—¡Vas a pagar caro, ladrón!...
—¡No s’enoje patroncito!... Usté me dijo que carniara ¿y de’ai?... Yo creí que fueran de los suyos... ¡Natural! Porque yo no nací para ladrón ¿sabe?... Y vaya pagando esta última partidita porque tengo que dar cuenta a los muchachos que m’esperan afuera... ¡Que ni pa los vicios, con sus cuatro riales locos que aflueja!...
VOCABULARIO
Pampa. Expresión indígena introducida por los pueblos autóctonos que llegaron del norte. Directamente, y en nuestro territorio, la popularizaron los quechuas. Pero los quechuas la tomaron de los aymaras. “Pampa” quiere decir llano, llanura.
Remembranza. Recuerdo de alguna cosa pasada.
Emporio. Mercado.
Vaticinio. Predicción, adivinanza, pronóstico, profecía.
Próvida. Benéfica, liberal, generosa, dispensadora de bienes.