"Decauville". Expresión francesa para indicar pequeños trenes de carga, o las líneas o vías sobre las cuales corren, que son de trocha muy angosta. Pronúnciase “decovil".
Ingenio. Expresión americana con la que se indica un establecimiento en el cual se benefician minerales o productos de la tierra.
Yacimiento. El sitio donde se halla un mineral, fósiles, etc.
Yuxtaposición. La forma de crecer los minerales, al revés de las plantas, superponiéndose.
Cedazos. Tela de fibras, o metálica, destinada a separar en ciertas operaciones las partes gruesas de las finas.
Venus. Uno de los más bellos planetas, que alumbra al anochecer o al amanecer, llamado comúnmente “el lucero del alba".
Mari Mamuel. (Voz araucana). Diez árboles.
WINIFREDA Y LAS COLONIAS VECINAS
La línea férrea de Valentín Gómez a Winifreda la hemos recorrido en una mañana de noviembre. El día es amable, soleado, tibio. Hay alegría, verdor y luz en las praderas. La primera impresión, inconfundible, al cruzar tierra pampeana, es la laguna, volcada junto al tren sobre un campo de gramillas silvestres. La garbosa novillada, de inequívoco tipo Durham, de pulpas firmes, de líneas gráciles, y en vísperas, tal vez, de frigorificación, se ha dado cita junto al agua, tranquila, familiarizada ya con el bullicio ciclópeo del tren...
Winifreda, es una alquería, con contornos de pueblo, que nos produce, de llegada, buena impresión. La calle principal, se abre a lo largo de la vía, abarrotada de pequeños negocios: la fonda, la botica, la peluquería, el almacén. Más allá, la carnicería. Se comienza el diseño de las calles adyacentes. Se aguirnaldan de verde follaje algunos sauces, en la línea de la acera que da al tren. Pero, con displicencia, a la ventura, sin propósitos de edilidad. Numerosos galpones junto a los desvíos, anticipan la exigencia agraria de abundosas cosechas. Basta este síntoma de los tinglados, para adjudicar la importancia de la región. Así como la estación sin pueblo, nos da la idea del latifundio ganaderil vecino, la estación pobre en galpones, nos habla con elocuencia de cosechas precarias o de una incipiente agricultura. Winifreda se sintomatiza como comarca productora en esta exteriorización de sus trojes de hierro galvanizado, en donde vuelcan los colonos sus ingentes cosechas. Se puebla la estación a la hora del tren. Hormiguean los sulkis por los caminos y las chatas promiscuas. Algunas bateas rusas fuertes, sin elásticos, trasunto de la estepa ventosa o de las tierras de pan, de Odessa, se prodigan en la cancha de espera junto a un par de baqueteados automóviles, signos de prosperidad colonial.