»Tú, hijo amado, estás a la cabeza de la diócesis de Valencia, la primera de España; eres, además, Canciller de la Iglesia, y, lo que hace más reprensible tu conducta, figuras entre los Cardenales que con el Papa forman el Consejo de la Santa Sede. Dejamos a tu juicio si conviene a tu dignidad el cortejar doncellas, el enviar fruta y vino a tu predilecta y el pasar el día sin pensar más que en solazarte deleitosamente. Por culpa tuya se nos censura y padece la memoria de tu tío Calixto que, a juicio de muchos, hizo mal en cubrirte de tantos honores. Si buscas excusas con la edad, no eres tan joven que no puedas comprender los deberes que tu dignidad te impone. El Cardenal debe ser irreprensible y modelo de conducta moral a los ojos de todos. ¿Podremos, acaso, enojarnos si los Príncipes de la tierra nos dan calificativos poco honrosos, si nos disputan la posesión de nuestros bienes y nos obligan a someternos a sus mandatos, cuando somos nosotros mismos los que nos inferimos estas heridas y los que nos aparejamos estos males, menoscabando, cada vez más, con nuestras acciones, la autoridad de la Iglesia? Nuestro castigo en este mundo es la vergüenza, y en el otro el consiguiente padecer. Ponga tu prudencia coto a estas vanidades y tenga presente tu dignidad, para evitar que ganes fama de pisaverde entre las damas. Si tales hechos se repitieran Nos veríamos obligados a hacer ver que ocurren sin nuestra aprobación, antes bien, muy a pesar nuestro, y nuestra censura no te favorecería. Siempre te hemos querido y te hemos creído digno de nuestra protección porque parecías hombre serio y morigerado. Haz de modo que podamos seguir teniendo de ti la misma opinión y nada contribuirá más a ello que el llevar una vida más seria. Tu edad, que promete todavía mejora, nos permite amonestarte paternalmente.
»Petriolo, 11 de Junio de 1460.»
[16] Cuando en 1464 acompañó a Pío II en su viaje a Ancona enfermó allí y el médico dió pocas esperanzas Maxima quia paulo ante non solus in lecto dormiverat.
[17] Es pura leyenda la de que sirvió de modelo a la Justicia en el mausoleo de su hermano Pablo III, que en el estilo de Miguel Angel hizo Guillermo della Porta en San Pedro; estatua cuya desnudez veló Teodoro della Porta, en el Pontificado de Clemente VIII, con una lámina de hierro que se confunde con el mármol.
[18] Declaró un notario que, por su aspecto, parecía núbil.
[19] El Tuerto murió en Agosto de 1500, trágicamente, sepultado bajo los escombros del techo de su habitación.
[20] Murió el 24 de Marzo de 1524.
[21] El profesor de Oxford, Mr. W. H. Woodward, en su biografía de Cesare Borgia, tiene también por hijo de Julia a un Rodrigo Borja que nació en 1503; es decir, en el último año del Pontificado de Alejandro VI, y cuando éste había cumplido ya más de setenta.
[22] «D. Rodrigo de Borja (Alejandro VI), sus hijos y descendientes» Informe de D. Manuel Oliver y Hurtado. Boletín de la Academia de la Historia. Tomo IX. Madrid, 1886.
[23] Höfler. D. Rodrigo de Borja (Papst Alexander VI) und seine Söhne, D. Pedro Luis, erster, und D. Juan, zweiter Herzog von Gandia aus dem Hause Borja. Wien, 1889.