[37] R. d. Cardinalis Valentinus dicti ducis frater germanus et natu major, dice en su Diario el 10 de Agosto de 1496.

[38] El Sr. Sanchís reproduce, como retrato de D. Juan, el de la tabla de principios del siglo XVI, que existe en el Colegio de Corpus Christi, de Valencia, y representa a la Virgen con el Niño, teniendo a sus lados a Santo Domingo y Santa Catalina y a sus pies dos grupos de hombres con trajes de la época. Sospecha Bertaux que dicho cuadro fué pintado por algún discípulo de Pablo de S. Leocadio con destino al oratorio de la Duquesa de Gandía, que se lo encargó en 1507, y que el Duque es el hombre que en el grupo de la derecha está arrodillado, coronado de flores, con las manos juntas en actitud suplicante, y a quien sujeta por detrás y amenaza herirle con un largo puñal un asesino. Este retrato es muy semejante al del fresco del Pinturicchio.

[39] Historia de los Reyes Católicos. Sevilla, 1870.

[40] Esto dice Burchard, Matrimonium... consumasse et fecisse octo vices susccesive. Luis XII escribió al Papa que Valencia había roto cuatro lanzas más que él, dos antes de la cena y seis por la noche, siendo costumbre en Francia que se consumase el matrimonio de día.

[41] Luisa de Borja, la hija de César, casó a los dieciséis años, con Luis II de la Trémoille, muerto en la batalla de Pavía, y cinco años después contrajo segundas nupcias con Felipe de Borbón-Busset.

Estaba aún en la infancia cuando su padre entró en tratos para casarla con Federico Gonzaga, el primogénito de Isabel de Este, Marquesa de Mantua, del que había sido padrino de bautismo; tratos que, muerto César, se renovaron en 1516 y no tuvieron éxito porque los mentores del Príncipe mantuano, enviado a la Corte de Francisco I para completar su educación, calificaron la novia de «pequeñuela, fea de cara y nariguda y con una señal en la frente que la hacía parecer aún más fea», no bastando a compensar estos defectos físicos la pingüe dote y «el ingenio vivo y pronto, natural en quien era hija de español y de gascona».

Tuvo César dos hijos naturales: Jerónimo y Camila, que estuvieron en Ferrara al cuidado de Lucrecia. Jerónimo casó en 1537 con una Pizzabeccari y en 1545 con Isabel Pío, de los señores de Carpi. Camila entró a los cinco años en el Convento de Clarisas del Corpus Domini, y habiendo mostrado su inclinación a la vida monástica, edificó Lucrecia la iglesia y convento de San Bernardino, en el que profesó Camila, tomando el nombre de Lucrecia, y allí está enterrada. Del Jerónimo se sabe, por el Diario de un tal Jacoppo Ranieri, de Bolonia, que «el 4 de Marzo de 1542 fueron decapitados tres ferrareses que vinieron a Poggio, por encargo de un hijo del Duque Valentino, para matar a un tal Castrone», el cual, por cierto, fué asesinado el 15 de Noviembre de 1546, junto a la puerta de San Jorge, en Ferrara, no habiendo podido escapar a la venganza del Borja, que debía tener sobre su conciencia la desaparición de tres Lambertini, Señores de Poggio, a cuyo servicio estaba el Castrone.[*]

[*] Conrado Ricci. Anime dannate. Il figlio di Cesare Borgia. Milano, 1918.

[42] De Nobis genitus et muliere vidua.

[43] El Embajador mantuano en Venecia, Tosabezzi, escribía el 28 de Septiembre de 1497, que corrían voces de que D. Jofre no había podido nunca consumar el matrimonio con D.ª Sancha, por lo que pensaban casarla con el Valentino.