ANTONIO.

Pido al tribunal que sentencie.

PÓRCIA.

Bueno: preparad el pecho á recibir la herida.

SYLOCK.

¡Oh sabio y excelente juez!

PÓRCIA.

La ley no tiene duda ni admite excepcion en cuanto á la pena.

SYLOCK.

¡Cierto, cierto! ¡Oh docto y severísimo juez! ¡Cuánto más viejo eres en jurisprudencia que en años!