NERISSA.

Y yo con el pasante. ¡Conque, ojo!

GRACIANO.

Bueno, haz lo que quieras, pero si cojo al pasante, he de cortarle la pluma.

ANTONIO.

Por mí son todas estas infaustas reyertas.

PÓRCIA.

No os alarmeis, pues á pesar de todo, sereis bien recibido.

BASANIO.

Perdon, Pórcia, si te he ofendido, y aquí, delante de estos amigos, te juro por la luz de esos divinos ojos en que me miro...