BANQUO.

El nuevo honor le viene como vestido nuevo: ¡no se le ajusta bien, por falta de costumbre!

MACBETH.

Corra el tiempo, y suceda lo que quiera.

BANQUO.

A tus órdenes, generoso Macbeth.

MACBETH.

Perdon, amigos. Estaba distraido con antiguas memorias. Agradezco y recordaré siempre vuestros favores. Cabalguemos á ver al Rey. (A Banquo.) Medita tú lo que nos ha sucedido. Luego hablaremos con toda libertad.

BANQUO.

Así lo deseo.