Calma ese terror.
MACBETH.
¿Por qué no pude responder «Amen»? Yo necesitaba bendicion, pero la lengua se me pegó al paladar.
LADY MACBETH.
Si das en esas cavilaciones, perderás el juicio.
MACBETH.
Creí escuchar una voz que me decia: «Macbeth, tú no puedes dormir, porque has asesinado al sueño.» ¡Perder el sueño, que desteje la intrincada trama del dolor, el sueño, descanso de toda fatiga: alimento el más dulce que se sirve á la mesa de la vida!
LADY MACBETH.
¿Por qué esa agitacion?
MACBETH.