¿Sigue en el mismo estado nuestra patria?

ROSS.

¡Oh, desdichada Escocia! Ya no es nuestra madre, sino nuestro sepulcro. Sólo quien no tenga uso de razon, puede sonreir allí. No se oyen más que suspiros y lamentos. El dolor se convierte en locura. Banquo ha muerto, sin que nadie pregunte por qué. Las almas puras se marchitan como las flores.

MACDUFF.

Esa narracion quizá tenga más de poética que de verdadera.

MALCOLM.

¿Y cuáles son los crímenes más recientes?

ROSS.

Uno nuevo á cada hora.

MACDUFF.