ROMEO.
¡Alma mia!
JULIETA.
¿A qué hora irá mi criado mañana?
ROMEO.
A las nueve.
JULIETA.
No faltará. Las horas se me harán siglos hasta que esa llegue. No sé para qué te he llamado.
ROMEO.
¡Déjame quedar aquí hasta que lo pienses!
ROMEO.
¡Alma mia!
JULIETA.
¿A qué hora irá mi criado mañana?
ROMEO.
A las nueve.
JULIETA.
No faltará. Las horas se me harán siglos hasta que esa llegue. No sé para qué te he llamado.
ROMEO.
¡Déjame quedar aquí hasta que lo pienses!