AMA.
Tráeme el abanico.
MERCUTIO.
Dáselo, Pedro, que siempre será más agradable mirar su abanico que su cara.
AMA.
Buenas tardes, señores.
MERCUTIO.
Buenas tardes, hermosa dama.
AMA.
¿Pues hemos llegado á la tarde?
AMA.
Tráeme el abanico.
MERCUTIO.
Dáselo, Pedro, que siempre será más agradable mirar su abanico que su cara.
AMA.
Buenas tardes, señores.
MERCUTIO.
Buenas tardes, hermosa dama.
AMA.
¿Pues hemos llegado á la tarde?